¡Servir a Dios es un privilegio! Cuando servimos a Dios, le expresamos nuestro amor y nuestro agradecimiento por habernos salvado y perdonado. El servicio a Dios es una forma de adoración. Sirviendo a Dios y a nuestros hermanos, mostramos nuestra gratitud por todo lo que Dios nos ha dado. Los pastores tienen una forma de servir diferente al servicio que presta el pueblo, su servicio se fundamentado en el compartir la palabra, para poderla compartir de manera adecuada requieren dedicarle mucho tiempo en estudiarla y esperar la revelación del Espíritu santo.
Cuando el pastor es desequilibrado
y dedica más tiempo en visitar ovejas, que en preparar la palabra o el alimento,
corre el peligro de dar mal alimento.
Muchos miembros de la iglesia
querían que los discípulos dedicaran mas tiempo visitando personas que
preparando la palabra. V 1 “En
aquellos días, como creciera el número de los discípulos, hubo murmuración de
los griegos contra los hebreos, de que las viudas de aquéllos eran desatendidas
en la distribución diaria.”
La respuesta de los apóstoles fue
clara, no podemos dejar de preparar la palabra por estar visitando personas. V
2 “Entonces los doce
convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros
dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas.”
La visitación y el ayudar a los
necesitados de la iglesia, no es función única y exclusiva de los pastores o
apóstoles, este trabajo lo pueden hacer otras personas llamadas Diáconos.
De esta forma no les cargamos
demasiadas cargas y ellos le pueden dedicar mas tiempo a su trabajo es decir
dedicarse a la oración por el pueblo y a preparar la palabra. V 4 “Y nosotros persistiremos en la
oración y en el ministerio de la palabra”
Los malos esposos creen que la
esposa no hace nada en la casa y no valoran su trabajo, a si hay muchos malos
cristianos que creen que el trabajo de la Oración y el preparar la palabra es
no hacer Nada.
Requisitos para ser Diacono.
1. Ser de buen Testimonio. V 3 a “Buscad, pues, hermanos, de entre
vosotros a siete varones de buen testimonio.” Que nuestros actos sean los que
hablen más que nuestras palabras.
2. Ser Llenos del Espíritu Santo. V
2 b “llenos del
Espíritu Santo” el espíritu santo es el que nos dice que hacer y qué no
hacer.
3. Tener Sabiduría. V 2 c “y de sabiduría, a quienes
encarguemos de este trabajo” la sabiduría es muy diferente a la inteligencia. La
inteligencia se la puede desarrollar la sabiduría proviene de Dios.
4. Honestidad. 1 Timoteo 3: 8 “Los diáconos asimismo deben ser
honestos, sin doblez, no dados a mucho vino, no codiciosos de ganancias
deshonestas;” sus actos no se ven alterados por las circunstancias que
esté viviendo.
5. Deben ser defensores de la Fe
Verdadera. V 9 “que
guarden el misterio de la fe con limpia conciencia.” Para esto
se necesita tener preparación o conocimiento, nadie defiende lo que no conoce.
6. Ser sometidos a prueba. V 10 “Y éstos también sean sometidos a
prueba primero, y entonces ejerzan el diaconado, si son irreprensibles.” Son las
diferentes luchas que tenemos a diario las que dejan en evidencia lo que hay en
nuestro corazón.
7. Ser Marido de una sola Mujer. V
12 a “Los
diáconos sean maridos de una sola mujer,” en la antigüedad era permitido
tener varias mujeres, pero Jesucristo rompe toda cultura.
8. Que Gobiernen bien sus casas. V
12 b “y que
gobiernen bien sus hijos y sus casas.” De la forma como dirigimos
nuestro hogar es como por lo general dirigimos la Iglesia.
