lunes, noviembre 17, 2025

Hechos 6. La bendicion de servir a Dios

 

¡Servir a Dios es un privilegio! Cuando servimos a Dios, le expresamos nuestro amor y nuestro agradecimiento por habernos salvado y perdonado. El servicio a Dios es una forma de adoración. Sirviendo a Dios y a nuestros hermanos, mostramos nuestra gratitud por todo lo que Dios nos ha dado.

Los pastores tienen una forma de servir diferente al servicio que presta el pueblo, su servicio se fundamentado en el compartir la palabra, para poderla compartir de manera adecuada requieren dedicarle mucho tiempo en estudiarla y esperar la revelación del Espíritu santo.

Cuando el pastor es desequilibrado y dedica más tiempo en visitar ovejas, que en preparar la palabra o el alimento, corre el peligro de dar mal alimento.

Muchos miembros de la iglesia querían que los discípulos dedicaran mas tiempo visitando personas que preparando la palabra. V 1 “En aquellos días, como creciera el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra los hebreos, de que las viudas de aquéllos eran desatendidas en la distribución diaria.”

La respuesta de los apóstoles fue clara, no podemos dejar de preparar la palabra por estar visitando personas. V 2 “Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas.”

La visitación y el ayudar a los necesitados de la iglesia, no es función única y exclusiva de los pastores o apóstoles, este trabajo lo pueden hacer otras personas llamadas Diáconos.

De esta forma no les cargamos demasiadas cargas y ellos le pueden dedicar mas tiempo a su trabajo es decir dedicarse a la oración por el pueblo y a preparar la palabra. V 4 “Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra

Los malos esposos creen que la esposa no hace nada en la casa y no valoran su trabajo, a si hay muchos malos cristianos que creen que el trabajo de la Oración y el preparar la palabra es no hacer Nada.

Requisitos para ser Diacono.

1. Ser de buen Testimonio. V 3 a “Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio.” Que nuestros actos sean los que hablen más que nuestras palabras.

2. Ser Llenos del Espíritu Santo. V 2 b “llenos del Espíritu Santo” el espíritu santo es el que nos dice que hacer y qué no hacer.

3. Tener Sabiduría. V 2 c “y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo” la sabiduría es muy diferente a la inteligencia. La inteligencia se la puede desarrollar la sabiduría proviene de Dios.

4. Honestidad. 1 Timoteo 3: 8 “Los diáconos asimismo deben ser honestos, sin doblez, no dados a mucho vino, no codiciosos de ganancias deshonestas;” sus actos no se ven alterados por las circunstancias que esté viviendo.

5. Deben ser defensores de la Fe Verdadera. V 9 “que guarden el misterio de la fe con limpia conciencia.” Para esto se necesita tener preparación o conocimiento, nadie defiende lo que no conoce.

6. Ser sometidos a prueba. V 10 “Y éstos también sean sometidos a prueba primero, y entonces ejerzan el diaconado, si son irreprensibles.” Son las diferentes luchas que tenemos a diario las que dejan en evidencia lo que hay en nuestro corazón.

7. Ser Marido de una sola Mujer. V 12 a “Los diáconos sean maridos de una sola mujer,” en la antigüedad era permitido tener varias mujeres, pero Jesucristo rompe toda cultura.

8. Que Gobiernen bien sus casas. V 12 b “y que gobiernen bien sus hijos y sus casas.” De la forma como dirigimos nuestro hogar es como por lo general dirigimos la Iglesia.

La única forma para que una institución secular o espiritual funcione, crezca y se multiplique, es si delegamos funciones y como miembros todos nos comprometemos a Servir.   
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