La palabra "dios" en este contexto se refiere a una deidad o ser supremo. La palabra "desconocido" implica que este dios no es conocido o reconocido por las personas a las que se les habla. En la cultura griega de la época en que se escribió el Nuevo Testamento, había una gran variedad de dioses que eran adorados y reverenciados.
Sin embargo,
en Atenas, los apóstoles Pablo y Silas se encontraron con
un altar dedicado a un "dios desconocido". V 23 “porque pasando y mirando vuestros
santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS
NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os
anuncio.”
La
etimología de la frase "dios desconocido" proviene del griego.
En el griego original, la frase se traduce como "theos agnostos", que
literalmente significa "dios no conocido". Este término es una
combinación de "theos" (que significa "dios") y
"agnostos" (que significa "no conocido").
El origen
de la idea de un dios desconocido en la Biblia se remonta a la
antigua religión de Grecia y Roma. Los griegos y los romanos creían
en una multitud de dioses y diosas, cada uno con su propio dominio y culto.
Sin embargo, también reconocían que podría haber otros dioses que aún no habían
sido identificados o adorados. Por lo tanto, construyeron altares dedicados a
un "dios desconocido" como una forma de asegurarse de no ofender a
ningún dios que aún no conocieran.
En el
contexto bíblico, Pablo utilizó la existencia de este altar dedicado a un dios
desconocido como una forma de introducir a los atenienses al Dios verdadero.
Él les dijo que el Dios que él predicaba era el mismo Dios al que adoraban sin
saberlo. Pablo les explicó que este Dios no vivía en templos hechos por manos
humanas. V 24 “El Dios que
hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la
tierra, no habita en templos hechos por manos humanas,”
y que no
necesitaba ser servido por los seres humanos, ya que él mismo les da vida,
aliento y todo lo demás. V 25 “ni
es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien
da a todos vida y aliento y todas las cosas.”
Que el
mundo adore a un dios desconocido es normal ya que ellos no tienen
conocimiento, lo raro es encontrar cristianos que también adoran a un Dios que
no conocen, ya que no les interesa el estudio bíblico, lo único que les
interesa es grandes conferencias, a si estén vacías del conocimiento de Jesús.
Samuel
ministraba delante de Jehová. Samuel 3: 1 “El joven Samuel ministraba a Jehová en presencia de
Elí; y la palabra de Jehová escaseaba en aquellos días; no había visión con
frecuencia.” Dado a que la palabra de Dios escaseaba, Samuel no conocía a
Dios. V 7 “Y Samuel no había
conocido aún a Jehová, ni la palabra de Jehová le había sido revelada.”
hoy en día
muchos pastores en el afán de llenar sus templos, mantienen a la gente
entretenida con shows y grandes conferencias, lo que ha llevado a que la
palabra de Dios se escasee y de esta forma muchos cristianos adoran a un dios
que no conocen. Recuerda el pueblo de
Dios no se perdió por falta de milagros; se perdió por falta de conocimiento.
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